El amor propio se trata de honrar tu ritmo y conectar tus narrativas

Una gripa tenaz me sorprendió la semana pasada. Andaba, sinceramente, desconectada de mi misma. Andaba de reunión en reunión, cumpliendo compromisos con los demás. Lo sentía, porque esto lo he venido regulando hace años, que estaba muy en mi energía masculina, la cual es una energía mas del Hacer y del logro externo, y no tan nutrida desde mi Ser, que es una energía mas receptiva, femenina, de gestar y de estar plenamente presente. 

Como esto ya lo he venido practicando, sabía que mi energía estaba desequilibrada. Y sentía síntomas de que me faltaba el tiempo para hacer tanta cosa, que estaba árida, sin inspiración, y como autómata en mis respuestas. Desconectada de mis emociones, sin experimentar el gozo natural de mi Esencia femenina.

A pesar de que este tema lo practico de manera consciente y continua, sé también que nuestros procesos son movimientos en espiral que nunca paran y que, al contrario, cada vez más profundizan. Y en esta danza continua, todas nos desalineamos. Y a veces sin darnos cuenta. Y en mi caso, no escuché a mi cuerpo y sus sutiles señales de que parara, de que entrara en un espacio más de reflexión y meditación, de contacto con la naturaleza. Hasta que esta gripa repentina me quitó la voz y me obligó a aplastarme en la cama unos cuantos días.

¿A cuántas nos pasa este llamado de salud que no da espera?

Mi camino de honrar mis ciclos y conectar con mi cuerpo ya viene hace años, y especialmente luego de una enfermedad fuerte en el 2014, tuve que aprender a respetar mi necesidad de descanso y desconexión. Y he venido practicando cada vez más conscientemente, esta continua alineación y recuperación de mi energía vital. Y de honrarme en un camino de amor propio.

Donde entiendo que el Amor propio es saber honrar mis ciclos de energía y saber ir más despacio cuando lo necesito.

Ahora entiendo que el cuerpo es tan sabio. Y justamente me estaba pidiendo, mi cuerpo, que soltara. Que entrara en mi silencio. Que soltara todo lo que ya no está al servicio de este nuevo ciclo. Y que dejara ir lo que ya no está al servicio en mi vida, lo que necesita morir, cualquier duelo, cualquier tristeza no resuelta, cualquier conflicto latente. 

Y entiendo ahora la magia de la sincronía del Universo, el cual me pidió dejar atrás todo y recargarme energéticamente justo ahora, antes de empezar una nueva vuelta al Mandala de la Musa y sus 9 Aspectos de Vida. 

Y desde este lugar, depurado y libre de cargas, puedo felizmente y con el corazón limpio, darles la bienvenida a un nuevo ciclo del Mandala de la Musa. Y te invito, a que me acompañes a lo largo de los próximos 9 meses, a que recorramos juntas cada Aspecto. 

Cada Aspecto, más que una serie de contenidos, es una Frecuencia. Y yo soy la mensajera de la Musa, la cual es una energía arquetípica que custodia cada aspecto del liderazgo femenino. Son 9 portales, 9 dimensiones, 9 frecuencias.

Durante este mes activamos la primera de ellas, se llama…

Amor Propio y Transformación.

Este Aspecto resuena con los siguientes elementos arquetípicos:

Color: Oro 
Elemento: Éter
Parte del cuerpo: Corazón 
Símbolos: Árboles, raíces, sangre, vasija de barro, el centro de la tierra
Animales Totémicos: Serpiente y Halcón 
Canción: Ahora Sí ? (Escúchala aquí: https://spoti.fi/2moGxOp)

Si deseas abrirte a la frecuencia de este Aspecto, puedes crear un altar en tu casa con algunos de los elementos. También puedes meditar con estos símbolos. Y conectar muy con tu interior.

Otra práctica recomendada es conectar con nuestras propias narrativas. Te pregunto, ¿cuáles son las historias que te han hecho única?, ¿cuáles han sido los momentos más importantes que te han dado los dones que ahora tienes?, ¿cómo te has convertido en la mujer única que ahora eres?

Te invito a que en un papel o cartulina dibujes o hagas un collage de tu línea de vida, y que marques esos momentos importantes que te han convertido en la mujer que eres. Que entiendas los patrones y narrativas de lo que hasta ahora te has contado. Y que también revises, ¿hay cosas que quieras cambiar? ¿Cuáles son esas narrativas que te han mantenido limitada y pequeña?

Cuando te vuelves dueña de tus narrativas, puedes reescribirlas. Y te comparto, creo que no hay ejercicio más potente que entender nuestras historias, honrarlas y valorarlas por todo lo que nos muestran acerca de nuestra abundancia interna de dones y recursos, y también poder ejercer la capacidad de nuestro libre albedrío, de escribirlas a nuestra manera.

Te agradezco enormemente que me estés leyendo y que quieras navegar este camino en compañía mía y de tantas otras mujeres valientes, del Mandala de la Musa y de este camino colectivo y experimental hacia un nuevo modelo y manera de expresar nuestro Liderazgo Femenino.

Te honro y honro tu camino!

 Con mucho amor,

Alejandra